Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
You didn't enter anything. Please try again.
Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
Your parent has turned off comments.
Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
Complete the security check below to finish leaving your comment.
The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
To add a comment, sign in with your Windows Live ID (if you use Hotmail, Messenger, or Xbox LIVE, you have a Windows Live ID). Sign in
Lluvia, hoy no te siento. Hoy no eres nada más que agua vertical. Apenas si te escucho golpear el pavimento y llamar con tu clave sobre mi ventanal.
Lluvia, hoy no eres nada para mi desaliento nocturno y abismal. Cuando era niña hallaba en tu canción un cuento, y ya en mi adolescencia me dites un madrigal. Ahora lluvia tengo tanta tristeza dentro, que no me dices nada solo te oigo golpear. Hoy vengo a dejaros mis saludos y un deseo de que paseis una semana muy feliz. Abrazos Graciela
A côté de moi passe un ange, une âme en peine, Une âme qui m'a conduite vers un autre univers, Celui d'une amitié fidèle et très sincère. Merci mon ange, tu soignes toutes mes peines.
Fue breve aquella noche. Fue breve, pero bella. Poca cosa es el tiempo, que es también poca cosa, porque nadie ha sabido lo que dura una estrella aunque todos sepamos lo que dura una cosa.
Nuestro amor de una noche fue un gran amor pequeño que rodó por la sombra como un dado sin suerte, pero nadie ha sabido lo que dura un ensueño aunque todos sepamos lo que dura la muerte.
Una noche es eterna para el que no la olvida, y el tiempo nada importa para el sueño y la flor, y, como nadie sabe lo que dura la vida, nadie sabe tampoco lo que dura el amor.
¡Qué amante no será dichoso esta noche, qué amante no tendrá esta noche su dicha, su amor, su fiel amor contra su pecho!
Ese amante soy yo, yo soy ese alma desolada entre la felicidad de los otros, entre los dichosos suspiros y los oscuros abrazos de los que pasan bajo la luna pisando la música desgajada y caída sobre la tierra nocturna.